El Príncipe Sigfrido celebra su XXI cumpleaños. Su madre, la Reina, le recuerda que en el próximo baile el tendrá que elegir esposa. Sigfrido se adentra en el bosque misterioso, el lugar donde evolucionan las jóvenes-cisnes víctimas del sortilegio del brujo Rothbart, y allí se encuentra con la princesa Odette, también convertida en cisne, que le explica que el sortilegio no podrá romperlo más que aquel que le jure amor eterno. Sigfrido jura a Odette amor eterno y la invita al baile que se celebrará en su palacio al día siguiente.