Imaginemos estar lejos, muy lejos de casa y completamente solos, llegando a un pueblo remoto cubierto de nieve y rodeado de un denso bosque con ruidos extraños. Así comienza la historia de Yana. No puede entender una palabra de lo que dicen los demás y los otros niños le quieren tomar el pelo con historias de monstruos de las montañas. Entonces las cosas empiezan a ponerse realmente peliagudas…