300 actores en escena, una orquesta militar, una banda de mariachis, un elefante, bodas, procesiones, entierros, políticos, flamencas, coches y hasta un helicóptero: el teatro más grande del planeta que cabe en una maleta. Un espectáculo a escala, pensado en grande y hecho en pequeño.
Una reflexión sobre las utopías, la precariedad en el arte, el cuestionamiento de los grandes proyectos culturales…, un espectáculo sobre la vida misma.