En su lecho de muerte, a don Ramón Areces, dueño de El Corte Inglés, se le mezclan los recuerdos de infancia con sus andanzas en Cuba y las ofertas de Navidad que suenan por la megafonía de su gran empresa. Abrumado por su pasado, Areces pasea por sus recuerdos tratando de encontrar su último anhelo, una metáfora que haga justicia a su persona.