¿Es cierto que las nuevas tecnologías han modificado los códigos afectivos entre los jóvenes?, ¿que han alterado de algún modo la manera de relacionarse, de quererse, de odiarse, de desearse? A fin de cuentas, los adolescentes de hoy, nativos digitales, son consecuencia del tiempo en el que viven y, al mismo tiempo, serán responsables del futuro que imaginan.