En el pueblo de los pequeños indios se vive en alegría y felicidad, pero, de repente, la desgracia llegará a su pueblo. Sin esperarlo, el pequeño Jon Braun se quedará solo, pero, allí, en la distancia, su hermana mayor nunca lo ha olvidado, y nunca desistirá en su esfuerzo por encontrarlo.
Jon Braun nos habla del valor que nos infunde el amor ante la desgracia.