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Ficha de producción

Baro D’evel: Falaise

2 Pôles Cirque en Normandie, Baro d'evel, Bonlieu scène nationale Annecy, CIRCa, Grec Festival de Barcelona, Houdremont, L’Archipel, L’Estive, la Courneuve, La scène nationale d’Albi, le cirque Jules Verne, Le Grand T, le Parvis, Les Halles de Schaerbeek, Malraux SN Chambéry Savoie, MC93 – Maison de la culture de Seine-Saint-Denis, PNC Amiens, PNC Auch, Pronomade(s) en Haute-Garonne, Scène européenne–Toulouse, SN Annecy, SN de Perpignan, SN Foix Ariège, SN Tarbes- Pyrénées, Teatre Lliure, Teatros del Canal, théâtre de Loire-Atlantique, Théâtre Garonne – scène européenne, ThéâtredelaCité Toulouse

Sinopsis

Como en Là, las paredes abren grietas por las que se entra y se sale, por las que se nace y se muere y se vuelve a renacer. Han vuelto a trabajar, una vez más, con María Muñoz y Pep Ramis, de la compañía Mal Pelo, para la puesta en escena, y han encontrado dos nuevos aliados que ahora, ya dentro, pareciera que estaban predestinados a habitar desde siempre esta troupe: Oriol Pla y Guillermo Weickert. Y ahí están esas palomas blancas y Txapakan, el caballo blanco que juega, trota y se tiende en torno a Camille. Y en el apartado dramatúrgico han vuelto a contar con Barbara Métais-Chastanier, que habla así de Falaise: “En la oscuridad de las cavernas, para los hombres el sonido era una brújula, la luz que les guiaba en la ceguera, el canto que iluminaba los muros. Para ubicarse, había que gritar. Para iluminar la oscuridad, había que cantar. Aquí también es así: gritan, buscan, andan a tientas. Avanzan lo mejor que pueden por el túnel de la época. Es difícil saber si están a los pies de la pared o en la cumbre del mundo, si la vida muere allí o si renace. Quieren salir adelante. Cueste lo que cueste. Son muchos. Es un rebaño. Es una multitud. Casi una familia. Y en los intersticios de un mundo en ruinas, inventan algo nuevo”.

Es muy difícil no caer rendidos ante un espectáculo tan conmovedor como este, tan universal, tan humano, aunque suene a retórica vacía. Vuelvan sobre estas líneas al finalizar la representación y me cuentan. Son dos horas de tanto virtuosismo y pureza como imperfección y transgresión. Aquí la palabra es cuerpo, la razón es arte, el tiempo se contorsiona y la vida juega como una niña cruzando un río por un tronco fino. Esa niña posee a Camille Decourtye, con toda su frágil fortaleza, valga la paradoja, desde que al comenzar la función nos dice que todo irá bien. La posee a ella y nos agarra el corazón a quienes asistimos boquiabiertas al ritual cuyo magnetismo nos lleva a asomarnos con ellos al acantilado. Como escribió una crítica francesa, “¿Resistirá el humano a su caída? En un vals metafórico, extraordinarios artistas (incluyendo un caballo) desafían la catástrofe anunciada”.

CircoDanzaTeatro

Autoría: Camille Decourtye, Blaï Mateu

Intérpretes: Noëmie Bouissou, Claire Lamothe, Julian Sicard, Martí Soler, Guillermo Weickert, Tchapakan (caballo), palomas

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