El espectáculo propone una revisión de nuestros miedos e invitándonos a relacionarnos con nuestro yo oculto, un yo atravesado por la alteridad, un ser híbrido, nuestro monstruo bicéfalo.
Se hace aquí una invocación a las criaturas. Entre tú y yo, seres bicéfalos. Encarnaciones de bestias que se dejan escapar de sus cuerpos, seres que se fecundan y mueren en la distancia que nos separa.